El gobierno argentino ha ejecutado su primer pago significativo de deuda del año, por un monto de 4.300 millones de dólares en bonos Global y Bonar. El pago del viernes a los tenedores de bonos se facilitó a través de depósitos del Tesoro, ingresos de la privatización de represas y un repo de 3 mil millones de dólares con bancos internacionales, según confirmó el Ministro de Economía, Luis Caputo, en una publicación. Tras el pago, los bonos Global (bajo ley extranjera) y los bonos Bonares (bajo ley argentina) experimentaron un aumento del 0,7%. El índice de riesgo país de JP Morgan para Argentina disminuyó en ocho puntos básicos, alcanzando los 567.
El vencimiento del viernes se alinea con el cronograma de reestructuración de la deuda establecido en 2020 por el exministro de Economía Martín Guzmán. Guzmán y consultores independientes indican que la negociación generó un alivio financiero superior a los 37 mil millones de dólares para el período 2020-2030. El miércoles, el Ministro de Economía, Luis Caputo, declaró en X que la decisión del gobierno de tomar 3.000 millones de dólares para pagar 4.200 millones de dólares había resultado en una reducción de su deuda; sin embargo, esta afirmación fue cuestionada por múltiples economistas. Caputo además alegó que las administraciones kirchneristas han exacerbado los niveles de deuda de Argentina.
Fernando Morra, exvice ministro de Guzmán, indica que el gobierno de Milei ha escalado la deuda externa incluso manteniendo un superávit fiscal. El programa económico, que abarca el nuevo régimen cambiario, “sigue generando más dudas que certezas,” afirmó. Morra, quien participó en la reestructuración de la deuda de 2020, afirmó que el objetivo en ese momento era construir reservas para la llegada de esta fecha de vencimiento, eliminando así la necesidad de un repo para facilitar el pago. “Actualmente nos enfrentamos a un entorno macroeconómico que carece de las condiciones que anteriormente creíamos necesarias para la sostenibilidad de la deuda,” afirmó.
“Lo que pensamos que era necesario para acceder a los mercados y refinanciar la deuda en términos sostenibles no se logró, o no se pudo lograr,” declaró Morra. “Hoy, el gobierno se mantiene firme en su negativa a explorar alternativas, pero hay indicadores inconfundibles de que el programa financiero carece de viabilidad.” El único factor que podría sostenerlo es un rescate adicional del Fondo Monetario Internacional, que, considerando el panorama actual de la política internacional, parece ser el escenario más probable,” concluyó.

