El Senado aprobó el proyecto de Ley de Modernización Laboral del presidente Javier Milei el miércoles por la noche, obteniendo el apoyo de La Libertad Avanza y la oposición moderada. El paquete de reformas modifica las regulaciones sobre indemnizaciones por despido y horas extras, permite negociaciones salariales a nivel de empresa y reduce las contribuciones patronales para estimular la contratación laboral. Los aspectos clave de la iniciativa aprobada por el Senado son: Se permite la negociación salarial a nivel de empresa, siempre que un convenio colectivo más amplio no altere las disposiciones de un convenio más localizado. Al expirar un convenio colectivo, las disposiciones contenidas en él podrán ser objeto de negociación por un plazo no superior a un año, durante el cual los términos del convenio expirado seguirán vigentes. Las partes están obligadas a reunirse en la mesa de negociación dentro de un año siguiente a la promulgación de la ley de reforma laboral. Las asambleas podrán convocarse con la aprobación del empleador.
La indemnización por despido se limitará al salario medio estipulado en el convenio colectivo anualmente, excluyendo bonificaciones y cualquier otro concepto especial no mensual. Se establece un fondo FAL para proporcionar apoyo financiero a los despidos en empresas que carecen de los recursos para gestionarlos de forma independiente. La financiación provendrá del uno por ciento de las contribuciones de los empleadores a la administración de seguridad social de la ANSES para las grandes empresas, mientras que otras firmas contribuirán con el 2,5 por ciento. Es poco probable que los tribunales laborales eleven los créditos laborales a tasas de interés que superen la inflación más un tres por ciento anual. Las pequeñas y medianas empresas pueden liquidar los pagos de indemnización en 18 cuotas, mientras que las corporaciones más grandes pueden hacerlo en 12. Se mantienen las cuotas sindicales voluntarias y obligatorias de los trabajadores, aunque con un límite del dos por ciento. Los planes de atención médica operados por los sindicatos, conocidos como obras sociales, continuarán con una contribución patronal fijada en el seis por ciento, superando el cinco por ciento sugerido inicialmente por el gobierno. Los bancos serán las únicas instituciones autorizadas para desembolsar salarios, ya que se han excluido las alternativas de billeteras electrónicas digitales y fintech. Los tribunales laborales nacionales serán reubicados en la Ciudad de Buenos Aires. Se establecerá un “banco de horas” para compensar las horas extras mediante días libres adicionales o un sistema alternativo, adhiriéndose consistentemente a los períodos mínimos de descanso legalmente obligatorios. Las vacaciones pueden programarse del 1 de octubre al 30 de abril y pueden dividirse en segmentos, siempre que cada segmento dure un mínimo de siete días.
Se define un conjunto de criterios para la legitimidad de los certificados médicos que validan la ausencia de un empleado del trabajo por enfermedad o accidentes de los que no es responsable. En los casos en que exista una discrepancia entre los certificados médicos proporcionados por la empresa y el trabajador, puede ser necesario convocar a una junta médica para una evaluación adicional. Incentivos para las empresas que contratan personal nuevo a través de contribuciones patronales reducidas. El régimen de incentivos RIGI para grandes inversiones se ampliará para incluir a las pequeñas y medianas empresas que inicien nuevos proyectos, bajo un programa denominado RIMI, que ofrece ventajas como deducciones en el impuesto sobre la renta y en el impuesto al valor agregado (IVA). Las personas que presten servicios para plataformas digitales se denominarán “proveedores de servicios independientes”. Sin embargo, sus empresas deberán contratar un seguro de accidentes y proporcionar formación a estos trabajadores.
La derogación de los impuestos especiales sobre embarcaciones, aeronaves, automóviles, teléfonos móviles y productos sanitarios va acompañada de la introducción de un mandato corporativo para ofrecer seguros de accidentes, implementar formación en seguridad vial y garantizar la transparencia de las comunicaciones. Se establece un marco de servicios privados para el transporte de individuos y/o la entrega a través de plataformas tecnológicas, delineando los derechos y responsabilidades de los proveedores de servicios independientes junto con las obligaciones de las empresas propietarias de estas plataformas.