El Senado aprueba una reforma laboral clave

La administración del presidente Javier Milei ha logrado un triunfo significativo en el Senado, con la aprobación de su proyecto de ley clave de reforma laboral, que recibió 42 votos a favor y 30 en contra. El proyecto de ley, junto con sus enmiendas adjuntas, está ahora listo para ser enviado a la Cámara de Diputados, donde seguirá sujeto a una revisión adicional de su texto. Según fuentes del Congreso, el partido gobernante tiene como objetivo someter las reformas a votación antes del 27 de febrero, buscando la aprobación antes de las sesiones regulares de marzo. El presidente Milei reconoció la victoria decisiva de La Libertad Avanza, proclamándola en las redes sociales como “histórica”. El gobierno obtuvo 42 votos en apoyo de su iniciativa, que críticos y líderes sindicales han calificado de “regresiva”. La Casa Rosada afirma que sus reformas, consideradas largamente necesarias, catalizarán la actividad económica y facilitarán la creación de empleo. Además de asegurar el respaldo de 20 miembros de La Libertad Avanza, la coalición obtuvo apoyo de 10 senadores afiliados a la Unión Cívica Radical, tres de PRO, dos del Frente Social de la Concordia, dos de Provincias Unidas, y votos individuales de los bloques Independencia, Despierta Chubut, Primero los Salteños, Frente Cívico y La Neuquinidad.

El respaldo de los gobernadores provinciales resultó crucial. Entre los presentes se encontraban senadores que representan a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz; Tucumán, Osvaldo Jaldo; Chubut, Ignacio Torres; Neuquén, Rolando Figueroa; Corrientes, Juan Pablo Valdés; Córdoba, Martín Llaryora; y Misiones, Hugo Passalacqua. Solo 30 votos fueron emitidos en oposición por una coalición multipartidista compuesta predominantemente por senadores peronistas (Partido Justicialista, Convicción Federal, Frente Cívica de Santiago del Estero). Dos senadores adicionales surgieron de la provincia de Santa Cruz. A medida que la sesión extendida del Senado se acercaba a la votación crucial, aproximadamente a la 1 de la madrugada del jueves, varios líderes del partido gobernante salieron a los balcones del Senado para observar la votación final. En este grupo se incluyen la jefa de Gabinete presidencial, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quien gestionó las discusiones con los gobernadores provinciales.

Después de la lectura inicial, los senadores examinaron meticulosamente cada cláusula y enmienda en detalle. El partido gobernante rechazó las propuestas presentadas por varios senadores afiliados al movimiento peronista. Tras la aprobación del Senado, la administración de Milei caracterizó sus reformas laborales como un “punto de inflexión en la historia” que promete una “profunda transformación que restaura la previsibilidad, el dinamismo y la libertad al mercado laboral”. La Oficina del Presidente reconoce la aprobación inicial otorgada hoy por el Senado Nacional al Proyecto de Ley de Modernización Laboral, una reforma estructural diseñada para actualizar un sistema que, durante décadas, ha excluido a millones de argentinos del empleo formal e impedido la generación de empleos registrados en nuestro país”, se lee en el comunicado. Esta ley significa un momento crucial en la historia laboral de Argentina. Tras años de litigios laborales que han favorecido a unos pocos, nos enfrentamos a una burocracia excesiva y a regulaciones anticuadas en medio de importantes cambios económicos y tecnológicos. Ahora estamos al borde de una transformación sustancial que busca restablecer la previsibilidad, el dinamismo y la libertad en el mercado laboral. “La cultura litigiosa en Argentina se está acercando a su fin”, continuó. La legislación presentada por el partido gobernante incluye incentivos para la reducción de impuestos destinados a motivar a los trabajadores no registrados a pasar al empleo formal, establece límites a las indemnizaciones por despido, introduce acuerdos de negociación colectiva a nivel de empresa e impone restricciones al derecho de huelga para los empleados de servicios esenciales.

El senador José Mayans, representante de la facción peronista de la oposición, encabezó el rechazo del proyecto de ley en el Congreso, afirmando que proponía enmiendas a 41 leyes existentes y merecía más de un día de deliberación. Lo criticó por ser “inconstitucional”. En sus comentarios durante el debate, Patricia Bullrich, líder del bloque La Libertad Avanza, sostuvo que el proyecto de ley propuesto aboliría la “legislación obsoleta” que impide que la nación avance y la mantiene “anclada en el pasado”. Bullrich, un partidario principal, afirmó que las reformas revitalizarían el sector privado. En declaraciones a una emisora de radio local el jueves, refutó las afirmaciones de que esto conduciría a la pérdida de empleos o negocios. “Es una ley muy importante, muy buena, que crea un equilibrio que hasta ahora no teníamos” entre empresas y trabajadores, dijo. La senadora de la UCR, Carolina Losada, coincidió en que el proyecto de modernización laboral generaría “más inversión, más empresas y mejores pensiones”. Se espera que esta legislación estimule un aumento de la inversión y el establecimiento de empresas adicionales. Aumentar el número de personas con empleo formal ampliará, en consecuencia, el fondo disponible para mejorar las pensiones. Todo esto se atribuye a un marco racional – y para muchos, lo que se considera racional diverge significativamente de su discurso habitual”, afirmó.