Argentina desciende en el ranking global de facilidad para hacer negocios

Argentina ocupa la novena posición en la lista de los 10 países más desafiantes para hacer negocios, obstaculizada por los obstáculos regulatorios y fiscales que enfrentan las empresas extranjeras al operar dentro de sus fronteras, según indica el índice global de TMF Group. No obstante, el informe identificó potencial para una reversión a medio plazo, respaldada por incentivos mejorados para la inversión extranjera, el compromiso del gobierno de lograr un presupuesto equilibrado y la promulgación de la reforma laboral. La novena posición representa un retroceso con respecto a 2025, cuando Argentina obtuvo el puesto 11. Llega junto a los vigorosos esfuerzos del presidente Javier Milei para promover la desregulación, incentivar la inversión extranjera y reducir los obstáculos burocráticos. La justificación radica en el hecho de que, además del atractivo macroeconómico de cada nación, el índice evalúa los gastos operativos asociados con el cumplimiento de estructuras regulatorias que “impiden la expansión tanto de las empresas nacionales como de los inversores extranjeros”.

Según TMF Group, esto indica la existencia continua de barreras estructurales que las empresas internacionales encuentran al realizar operaciones en el país. TMF Group ha identificado una preocupación significativa en Argentina con respecto a la limitada digitalización de los procesos operativos. Esta situación a menudo resulta en la acumulación de requisitos heredados, como presentaciones en persona y certificaciones manuales, junto con demandas más contemporáneas. Las jurisdicciones identificadas como las más propicias para las operaciones comerciales —Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos— se distinguen por una infraestructura digital sólida y un marco regulatorio estable, según el informe.

Las actualizaciones legales continuas obligan a las empresas a reevaluar repetidamente sus procesos locales, “lo que aumenta el riesgo operativo y refuerza la necesidad de experiencia local especializada”. El informe afirmaba: “El entorno empresarial sigue siendo exigente, caracterizado por cambios regulatorios impredecibles y una carga administrativa que se prevé aumentará durante el próximo año”. A pesar de la caída en los rankings, la mayoría de los analistas expresan optimismo con respecto a las reformas implementadas por Milei. Jorge Sodano, director de TMF Group para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, comentó: “La posición de Argentina en este ranking llega en un punto de inflexión”. Las reformas que impulsa el gobierno argentino en materia de desregulación, liberalización cambiaria y simplificación administrativa “están sentando las bases para un entorno empresarial mucho más predecible y competitivo”, afirmó.

Para Sodano, es fundamentalmente una cuestión de tiempo. “Argentina representa hoy un punto de entrada privilegiado antes de que la mejora en el clima de inversión se refleje plenamente en las clasificaciones”, afirmó. Marcelo Abad informó que en 2026 “hay una marcada mejora en las expectativas macroeconómicas y en el sentimiento promercado en comparación con años anteriores”. Destacó “la desaceleración de la inflación y la caída del riesgo país, lo que facilita la entrada de capital y la planificación de proyectos”. No obstante, reconoció que “persisten importantes puntos débiles, ligados al nivel de actividad, financiación e incertidumbre regulatoria a medio plazo”. Abad señaló que la inversión insuficiente en puertos, ferrocarriles y carreteras —resultante de la suspensión del gasto en obras públicas— podría conducir a un “cuello de botella importante” para la expansión impulsada por los recursos naturales de la nación.