Tras la lectura sin precedentes de marzo, los analistas privados anticipan una contracción este mes, impulsada por la disminución de la producción industrial, el consumo moderado y una cosecha de soja lenta que se espera que obstaculice la actividad general. Incluso cuando el gobierno de Javier Milei enfatizó el aumento significativo de la actividad económica en marzo —un máximo histórico— la mayoría de los indicadores privados coinciden en que es poco probable que el repunte se repita en abril. “Tanto los datos oficiales como las lecturas de las cámaras de comercio privadas sugieren que el repunte de marzo fue solo un respiro temporal en lo que sigue siendo una dinámica frágil”, afirmó la consultora Vectorial. En su informe, el grupo de expertos señaló que los datos preliminares de abril “muestran un deterioro en varios sectores y apuntan a otra caída en la actividad general, a menos que haya una sorpresa estadística de última hora”.
La empresa privada Equilibra proyecta una disminución del 1% interanual y una disminución del 1,5% mensual. “Vale la pena señalar que la actividad se ha movido como un diente de sierra desde febrero de 2025”, explicó la consultora, con contracciones mensuales en nueve de los últimos 15 meses. Uno de los principales impedimentos en abril fue el aplazamiento de la cosecha de soja, atribuido a las abundantes lluvias durante todo el mes. No obstante, se prevé que ese aplazamiento genere un aumento favorable para mayo. Otro factor que influyó en la cifra de abril fue que la cosecha de maíz se produjo predominantemente en marzo en lugar de abril, a diferencia del año anterior, y que el sacrificio de ganado vacuno disminuyó un 12% interanual. En un contexto comparable, EcoGo evaluó que la actividad experimentó un modesto aumento del 0,1% interanual, pero reflejó un descenso del 1,3% en comparación con el mes anterior. Con ese resultado, la consultora afirmó: “la economía ha vuelto a los niveles promedio observados desde finales de 2024”. EcoGo también destacó descensos en la agricultura y la ganadería, que disminuyeron un 7% respecto al mes anterior, una reducción en la producción industrial —un 1,5% menos— y una disminución mensual del 2,4% en los suministros importados.
La inversión también disminuyó, experimentando una caída del 2.5% mensual, mientras que el consumo se contrajo un 1.4% en comparación con el mes anterior. El grupo de reflexión Orlando Ferreres & Asociados ha proyectado una disminución mensual del 0,7%. Sin embargo, en comparación con abril de 2025, el índice no mostró cambios. “La manufactura y el comercio se están afianzando como los sectores más rezagados, tanto en abril como en los cuatro primeros meses acumulados del año”, afirma el informe. La industria sigue siendo uno de los sectores más gravemente afectados, ejerciendo una presión significativa a la baja sobre la actividad económica general. Según las estimaciones de OJF, hubo un descenso del 0,5% mes a mes y del 2% interanual. Según la Unión Industrial Argentina, la actividad industrial experimentó una caída del 0,7% interanual y una disminución del 0,4% en comparación con el mes anterior. Algunos analistas, sin embargo, mantienen una perspectiva positiva.
El centro de estudios Fundación FIEL informó que la actividad industrial aumentó un 0,8% en abril, en comparación tanto con el año anterior como con el mes anterior. El Centro de Investigación sobre el Ciclo Ecológico informó un aumento mensual del 0,2%; sin embargo, la actividad sigue un 0,4% por debajo del nivel registrado en el mismo mes del año anterior. “Hay mejoras en la construcción y en la actividad industrial —desde niveles históricamente bajos— y cifras sólidas para los salarios de los trabajadores registrados del sector privado”, declaró la CICEC. “Si bien no anticipamos un cambio en esta dinámica de dos velocidades a corto plazo, deberíamos observar una mejora gradual en los sectores más afectados negativamente”, afirmó Ferreres. La consultora planteó que “las condiciones macro han mejorado, y si la inflación vuelve a disminuir, podríamos ver un aumento en los ingresos de los hogares y la confianza del consumidor”. Eso, combinado con la influencia de los sectores más dinámicos, debería facilitar un cambio de rumbo en el comercio y la industria. Claudio Caprarulo informó que los datos de abril son actualmente “mixtos”, pero anticipa un “crecimiento más fuerte que en el primer trimestre” de 2026.


