Milei predice “menor inflación, mayor crecimiento” para los inversores

Milei sostuvo que los logros económicos de su administración eran “evidentes”, haciendo referencia a los avances en el crecimiento, la inflación y la calificación de riesgo país de Argentina. Este último, afirmó, ha “caído de 3.000 puntos a 500, y Argentina ahora muestra indicadores fiscales dignos de una calificación mucho mejor”. Sin embargo, luego predijo que el país solo logrará el grado de inversión “el día en que los argentinos decidan abrazar las ideas de libertad y finalmente enterrar las ideas del populismo”. Sobre la inflación, Milei reconoció que la tasa mensual –que alcanzó el 2,6 por ciento el mes pasado– “no está donde queremos que esté, pero si no hubiéramos abordado el desequilibrio fiscal, el desequilibrio del Banco Central [de reservas] y organizado las finanzas del Estado, sin duda nos habríamos enfrentado a una inflación del 15.000 por ciento”. Argentina no ha experimentado una tasa de inflación anual de esta magnitud desde la era de la hiperinflación de la década de 1990. Bajo la administración del predecesor de Milei, el expresidente Alberto Fernández, la inflación superó el 200 por ciento. Eliminar las subidas de precios “es una condición necesaria para el crecimiento, aunque no suficiente”, añadió. Cada semana que pasa puede traer un pequeño zigzag en los indicadores, pero la tendencia es clara: Argentina se dirige hacia una inflación más baja y un crecimiento más fuerte.

Las declaraciones del Presidente se hicieron eco de las del Ministro de Economía, Luis Caputo, quien pronosticó que la tasa de inflación para mayo sería inferior a la de abril. Afirmó con confianza que para 2027, Argentina evitaría la incertidumbre típica asociada con las elecciones presidenciales, alegando que “la economía superará a la política”. Milei – quien habló con el jefe de gabinete, Manuel Adorni, y su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sentados en la primera fila – procedió entonces a criticar a los medios de comunicación por sus “ataques injustos” contra su gobierno. Lo intentaron en la Cámara de Diputados, en el Congreso, con siete intentos de destitución. Lanzaron un asalto al programa económico a través de 40 leyes diseñadas para erosionar el equilibrio fiscal, incluso contraviniendo la disposición legal que exige que cualquier legislación relacionada con el gasto especifique una fuente de financiamiento. “Nunca se ha visto nada igual en la historia”, afirmó. A pesar de la presión mediática y las falsas acusaciones, Milei afirmó que su gobierno había cumplido las promesas de campaña realizadas antes de las elecciones de medio término. “Entre diciembre y febrero, entre otras cosas, logramos un déficit cero, bajamos la edad de responsabilidad penal, introdujimos la modernización laboral, firmamos el acuerdo con la Unión Europea y aprobamos la ley de inocencia fiscal”, afirmó.

Milei también aprovechó un momento de su discurso para explicar su alineación con el gobierno de Estados Unidos y lo que considera la lógica del presidente estadounidense Donald Trump, que es evitar que toda la producción mineral y nuclear caiga en manos de una potencia militar opuesta. El mundo ha experimentado una transformación significativa. Los riesgos políticos son significativos, lo que presenta una ventaja sustancial para las naciones que pueden producir energía, alimentos, minerales y servicios basados en el conocimiento, todo lo cual tenemos en abundancia. Y si no aprovechamos esta oportunidad, perderemos nuestra última oportunidad”, dijo el Presidente. En cuanto a las políticas de Trump, Milei comentó que las circunstancias actuales no son adecuadas para “los débiles de corazón”, enfatizando que su administración ha “adoptado una postura internacional clara desde el principio”. Y “Argentina ya ha tomado su decisión: dejar de ver la historia pasar ante sus ojos mientras otros aprovechan las oportunidades, mientras sus propios líderes siguen intentando cuadrar el círculo e insisten en fórmulas responsables de repetidos fracasos”, afirmó. Concluyó su discurso afirmando: “El tren solo pasa una vez, y Argentina ya compró su boleto”. La pregunta es si la región está preparada para cumplir. Más temprano en el día, Caputo había pronosticado que la tasa de inflación de mayo mostraría una desaceleración en comparación con el mes anterior. La inflación está disminuyendo una vez más. “En abril fue del 2,6 por ciento, la más baja desde noviembre, y se espera que sea aún más baja en mayo”, declaró el ministro. Caputo enfatizó que “las expectativas están ancladas y, para los próximos 12 meses, la inflación se proyecta en un 20 por ciento”, indicando que “no se espera un gran shock”.

“No hay razón para no creer que la inflación será del 20 por ciento”, insistió el ministro, haciéndose eco de las críticas del presidente Milei a la cobertura mediática sobre la economía. “No se dejen influenciar psicológicamente por las narrativas presentadas por los medios”, instó Caputo. Nuestro énfasis está en los datos, ya que representan el medio más eficaz para contrarrestar la narrativa predominante. Existe una disparidad significativa entre los datos y la narrativa. “Dejemos de enredarnos en lo que escuchamos y centrémonos en las cifras”, instó el funcionario, criticando “una versión periodística [de la verdad] que no tiene relación con la realidad”. Después de esbozar estos puntos, comentó: “Casi parece una broma leer los periódicos y ver informes de una crisis. El EMAE, según lo rastrea el instituto nacional de estadísticas INDEC, se encuentra actualmente en un máximo histórico. Existe una disparidad significativa entre el discurso y la realidad de la situación. ” Caputo insistió: “Esta es la realidad; lo otro son encuestas y sentimientos, sondeos de 2.000 personas. Dejemos de ser manipulados psicológicamente por lo que escuchamos o vemos. Concluyó: “Hemos ejecutado una transformación significativa; la trayectoria es, de hecho, favorable”. Debemos concentrarnos en los aspectos favorables, y es universalmente reconocido que aún queda un progreso considerable por hacer.