YPF, la empresa energética mayoritariamente estatal de Argentina, declaró el jueves que presentará una solicitud para incluir su proyecto de GNL en Argentina bajo el Régimen de Incentivos a la Inversión de Gran Envergadura (RIGI, como se conoce en español). El régimen especial de impuestos, aduanas y cambios de divisas ofrece a los inversores una serie de ventajas fiscales y cambiarias. Argentina LNG representa una empresa significativa en el ámbito de la licuefacción de gas natural, enfocándose en el desarrollo de recursos dentro del yacimiento de petróleo no convencional Vaca Muerta. Esta iniciativa implica una inversión de 51 mil millones de dólares, marcándola como la más sustancial en la historia de la nación. Se firmó un acuerdo de desarrollo conjunto que involucra a YPF, la corporación italiana de petróleo y gas Eni, y la empresa de inversión XRG, con sede en Abu Dhabi. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, declaró que unirse al RIGI es “un paso crucial” para avanzar en un proyecto que marcará “una nueva era para Argentina como exportador global de energía.”
Y “Estamos hablando de una plataforma de crecimiento que generará empleos, desarrollo tecnológico, proveedores locales y un nivel de integración internacional sin precedentes para nuestro país,” dijo. En un comunicado emitido por la empresa, YPF describió su adhesión al RIGI como “un hito clave” para el desarrollo del GNL argentino, ya que le proporcionará “estabilidad legal, fiscal, aduanera y cambiaria a largo plazo.” YPF afirma que las condiciones proporcionadas por el RIGI son “esenciales” para “atraer inversión y financiamiento internacional a largo plazo,” que son dos factores críticos para la implementación de tales iniciativas. Argentina LNG busca transformar el gas natural de Vaca Muerta en GNL con fines de exportación. YPF ha revelado que el proyecto abarca la extracción de gas rico en Neuquén, junto con infraestructura de transporte dedicada, instalaciones de procesamiento, trenes de fraccionamiento de líquidos y dos unidades de licuefacción flotantes. Estas unidades tendrán una capacidad total de 12 MTPA y funcionarán frente a la costa de Río Negro en el Golfo San Matías.
Se anticipa que el proyecto generará ingresos por exportaciones cercanos a los 10 mil millones de dólares estadounidenses cada año durante dos décadas, mejorando así la balanza comercial y los ingresos por divisas del país. Se concentrará en el desarrollo upstream y la puesta en marcha de dos unidades de licuefacción flotantes. Inicialmente, las empresas tienen previsto destinar alrededor de 5 mil millones de dólares para el inicio de la fase de exploración y la perforación de pozos. El objetivo es alcanzar un nivel de producción suficiente para satisfacer las demandas de capacidad total de ambas unidades de licuefacción. Mientras tanto, comenzará la puesta en marcha de las dos unidades de licuefacción flotantes, acompañadas de su respectiva infraestructura estratégica, complejos industriales, oleoductos dedicados y instalaciones portuarias, todas las cuales están previstas para entrar en operación en 2031.
Con este fin, planean destinar 9 mil millones durante los próximos cinco años. Se anticipa que el proyecto generará alrededor de 20,000 empleos cada año durante su fase de construcción de 2026 a 2030, abarcando oportunidades de empleo directas, indirectas e inducidas. A lo largo de su fase operativa y durante toda su vida útil, se espera que el proyecto respalde “alrededor de 8,000 empleos anuales.” En cuanto a sus implicaciones regionales, se anticipa que el proyecto mejorará la industria local y fomentará la capacidad productiva asociada con el sector energético, especialmente en las provincias de Neuquén y Río Negro, al tiempo que proporcionará ventajas a “toda la cadena de valor energético nacional.”