Argentina endurece las reglas cambiarias a medida que las salidas de dólares presionan al peso y a las reservas

El gobierno argentino ha establecido nuevas regulaciones para los inversores que envían fondos al exterior, en respuesta an un incremento en el uso del mercado paralelo de divisas, lo que ha llevado an un aumento en los costos asociados a dichas transacciones en el transcurso del año. El Banco Central, en un conjunto de medidas publicadas a última hora del jueves, implementó una nueva restricción cruzada sobre el “swap de acciones de primera línea”, utilizado por instituciones financieras e inversores sofisticados. Simultáneamente, se flexibilizaron los plazos para la culminación de las operaciones de divisas empleando el tipo oficial, especialmente en relación con las exportaciones. En las últimas semanas, tanto individuos como empresas en Argentina han aumentado su dependencia de la tasa paralela para facilitar la transferencia de divisas al exterior, lo que complica los esfuerzos del ministro de Economía, Luis Caputo, por restaurar las reservas. El incremento en la demanda de transferencia de dólares desde Argentina presenta el riesgo de generar presión sobre el peso y agravar la inflación, lo que podría resultar en una mayor disminución de los índices de aprobación del presidente Javier Milei. La inflación ha mostrado una tendencia al alza en los últimos meses, y la popularidad de Milei entre los electores se basa esencialmente en su promesa de manejarla de manera efectiva. A pesar de que la flexibilización de ciertos controles sobre los individuos se considera ventajosa, “hay otra señal negativa en el endurecimiento de las restricciones” a la circulación de capitales al exterior, como indicó Gabriel Caamaño. “La justificación primordial para limitar este arbitraje radica en que dicha actividad estaba menoscabando la capacidad del Banco Central para acumular reservas”, afirmó.

El costo adicional que enfrentan los inversores al trasladar dólares al extranjero, en contraste con su retención a nivel nacional, ha mostrado un incremento constante durante este año. La economía se aproxima a su periodo de máxima generación de ingresos en dólares, favorecida por las exportaciones, así como por las compañías que distribuyen dividendos y bonificaciones. A pesar de que muchas empresas obtienen ingresos en dólares para facilitar estos pagos a nivel nacional, algunas eligen liquidarlos en el ámbito internacional. José Luis Daza, diputado de Caputo, afirmó durante una conferencia el miércoles que las empresas extranjeras que operan en Argentina remitieron US.000 millones en dividendos al exterior durante el último mes. A finales del año pasado, el gobierno lanzó un ambicioso programa de adquisición de divisas con el objetivo de fortalecer las reservas, un asunto de vital importancia tanto para los inversores como para el Fondo Monetario Internacional. El Banco Central llevó a cabo su compra más relevante del año, por un total de US 81 millones, el jueves. Previo an esto, la autoridad monetaria había acumulado más de 4.3 mil millones de dólares estadounidenses en el presente año. No obstante, las reservas netas han permanecido en gran medida constantes desde el inicio del año, de acuerdo con un estudio llevado a cabo por Banco Comafi, con sede en Buenos Aires.

Esta semana, la brecha entre el swap de primera línea y el MEP del dólar, empleado para la dolarización local, se expandió a más del cuatro por ciento. El diferencial se mantuvo de manera constante por debajo del dos por ciento a lo largo de la mayor parte de 2025. La divergencia con el tipo oficial ha alcanzado el siete por ciento, estableciendo su nivel más alto desde diciembre. El año pasado, la diferencia entre estas tasas se amplió debido a las restricciones cruzadas impuestas por Milei antes de las elecciones de medio término, lo que limitó la capacidad de los participantes del mercado oficial para interactuar con los mercados paralelos. Se expandió una vez más el mes pasado en respuesta a la creciente aversión al riesgo global, lo que provocó ventas masivas en todos los mercados emergentes. Caamaño sostiene que la reciente acción del gobierno es perjudicial a largo plazo “porque implica más restricciones, no menos, y abre la puerta a nuevos aumentos en la brecha cambiaria y la tasa de swap”.

Argentina anticipa un incremento notable en las entradas de divisas en las semanas venideras, sustentado por las exportaciones agrícolas, la optimización de los flujos comerciales en el sector energético y las divisas generadas por la inversión extranjera directa y la emisión de deuda corporativa en el exterior, alcanzando su nivel más elevado en cinco años. No obstante, diversos factores están contrarrestando esas entradas. Un método utilizado consiste en capitalizar el diferencial de tipos de interés entre activos expresados en diversas divisas. “Está comenzando an observarse un deshacimiento del carry trade por parte de los inversores”, afirmó Carolina Schuartzman. “La estrategia generó rendimientos significativos en dólares en Argentina, y un número creciente de inversores ahora reconoce la importancia de asegurar ganancias y retroceder, anticipando un entorno de mercado más estable.