Los “recortes con motosierra” de Milei eliminan los subsidios para 3 millones de hogares

Desde que el gobierno del presidente Javier Milei asumió el cargo en diciembre de 2023, el número de hogares que reciben subsidios en Argentina ha disminuido en aproximadamente tres millones. A partir de ahora, hay 2,1 millones menos de hogares que se benefician del apoyo a la electricidad y 900.000 menos que reciben asistencia para el gas natural por tubería desde que comenzó la administración, según datos del gobierno. La proporción de usuarios que cubren el costo total ahora se acerca al cincuenta por ciento del total. La transición ilustra la influencia de la estrategia económica de la administración de La Libertad Avanza, que desde el principio prometió emplear la “motosierra” del presidente Milei para reducir el gasto público. El resultado ha llevado a una notable disminución de los subsidios, que ascienden a aproximadamente 5.6 mil millones de dólares estadounidenses. Cuando se evalúan en relación con el PIB, los gastos han disminuido de aproximadamente el 1,4 por ciento a alrededor del 0,6 por ciento, lo que se alinea con el objetivo declarado de reducirlo al 0,5 por ciento para 2026. La disminución de los subsidios ha resultado en un aumento de los gastos para los hogares. En abril, un hogar estándar en el Área Metropolitana de Buenos Aires sin subsidios incurrió en un gasto promedio de 212.694 pesos en electricidad, gas, agua y transporte público. Esta cifra representa un aumento del 49 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado, según se informa. El informe del IIEP indicó que los servicios públicos representaban el 12,2 por ciento del salario promedio registrado, lo que pone de manifiesto la creciente presión sobre las finanzas de los hogares.

La administración de Milei ha llevado a cabo una revisión exhaustiva del registro de subsidios de Argentina. Según datos del gobierno, la Secretaría de Energía ha identificado 15,518 hogares en urbanizaciones cerradas que reciben subsidios, junto con 370,000 registros asociados a personas fallecidas. Además, hay 1.59 millones de hogares que califican para asistencia pero no han presentado solicitudes. Se han eliminado los subsidios para numerosas empresas y usuarios industriales, una decisión que recientemente ha generado preocupación dentro del sector sobre los posibles efectos del conflicto en Oriente Medio en los gastos. Los aumentos son un componente de una estrategia más amplia de normalización arancelaria que prevé ajustes mensuales hasta 2030, tal como se describe en el marco de emergencia energética del gobierno, que actualmente se extiende hasta finales de 2027. “Estamos poniendo fin a una situación en la que los hogares con alto poder adquisitivo recibían subsidios financiados por todos los argentinos, mientras que los grupos vulnerables no siempre estaban debidamente protegidos”, declaró la Secretaría de Energía. En el ámbito de la electricidad, el número de hogares subsidiados disminuyó de 10.8 millones en diciembre de 2023, lo que representa el 67.1 por ciento del total, a aproximadamente 9.23 millones al finalizar 2025, lo que equivale al 55.8 por ciento.

La implementación del programa de Subsidios Energéticos Focalizados del gobierno resultó en una disminución a 8.73 millones de usuarios, lo que representa el 53 por ciento, indicando una caída adicional de 500,000 hogares. La tendencia en el gas por tubería exhibió un patrón comparable. El número de usuarios que reciben asistencia disminuyó de 5,64 millones en diciembre de 2023 (59,8 por ciento) a 5,12 millones a finales de 2025 (53,4 por ciento). Después de la implementación del SEF, el número disminuyó una vez más a 4.78 millones (49.8 por ciento), estableciendo un nuevo contexto donde la mayoría de los usuarios ya no se benefician de subsidios y, en consecuencia, están sujetos al costo total de la energía. Las recientes actualizaciones arancelarias ponen de manifiesto la magnitud de los aumentos. En mayo, los cargos fijos mensuales para los usuarios residenciales de gas que no reciben subsidios varían significativamente, comenzando en aproximadamente 3.976 pesos para los hogares de bajo consumo en la Ciudad de Buenos Aires y escalando a casi 95.000 pesos para aquellos en categorías de mayor consumo. Además, los costos por unidad pueden dispararse hasta 426 pesos por metro cúbico en ciertos segmentos.

Las iniciativas destinadas a reducir los subsidios tienen sus orígenes en 2022, marcadas por la implementación de un sistema de segmentación basado en los ingresos. Este sistema categorizó a los usuarios en tres grupos: ‘N1’ (ingresos altos), responsables de la tarifa completa; ‘N2’ (ingresos bajos), beneficiarios de la mayoría de los subsidios; y ‘N3’ (ingresos medios), elegibles para asistencia parcial. Este año, el gobierno ha agilizado el programa, categorizándolo en dos grupos: hogares que reciben subsidios y aquellos que no los reciben, basándose en los niveles de ingresos, activos y consumo. Las reducciones han impactado notablemente a los usuarios de ingresos medios, quienes, bajo el sistema anterior, eran elegibles para subsidios parciales y, en numerosos casos, ahora han sido excluidos. El ajuste arancelario ha llevado a un aumento significativo en el cumplimiento de los pagos. Las cifras oficiales y de los distribuidores indican que las tasas de cobro han aumentado del 48 por ciento a aproximadamente el 97 por ciento desde que comenzó la administración, con los atrasos ahora acercándose al tres por ciento. El aumento en los niveles de pago se ha alineado con un notable incremento en el gasto de los hogares en servicios esenciales, a medida que las tarifas se acercan al costo total de cobertura del suministro.