En la víspera del Día del Trabajo, varios miles de individuos, convocados por la principal federación sindical de Argentina, salieron a las calles de Buenos Aires para protestar contra la reforma laboral propugnada por la administración de Javier Milei. La Confederación General del Trabajo (CGT) orquestó la manifestación que se centró en la destacada Plaza de Mayo de la capital. La manifestación se caracterizó por la disidencia contra la administración del presidente Javier Milei y su recientemente ratificada Ley de Modernización Laboral.
Aprobada en febrero, la legislación introduce varios cambios significativos, incluyendo una reducción en las indemnizaciones por despido, una extensión de la jornada laboral a hasta 12 horas sin compensación por horas extras, la permisión del pago en especie y restricciones al derecho de huelga, entre otras disposiciones. Oscar Marín, un recolector de basura de 60 años, declaró que según la ley “los derechos de los trabajadores, tal como existían anteriormente, han sido efectivamente abolidos”. Desde que Milei asumió el cargo en diciembre de 2023, más de 22,000 empresas han cerrado, lo que ha resultado en aproximadamente 300,000 pérdidas de empleos. Esta tendencia puede atribuirse a una disminución del consumo ligada a la disminución del poder adquisitivo, así como a un aumento de las importaciones.
Desde que asumió el cargo, Milei ha reducido significativamente la inflación; sin embargo, esta ha experimentado un aumento gradual durante 11 meses consecutivos. “Este es un gobierno que lleva efectivamente la palabra ‘destrucción’ como su bandera”, afirmó Jorge Sola. Milei afirma que la reforma laboral mejorará el empleo, estimulará la inversión privada y promoverá el trabajo formal en una nación donde el 43 por ciento del empleo sigue siendo informal.

